domingo, 10 de junio de 2012

El reto de las croquetas - Noche de tapas en Granada

Solo estaríamos un día en Granada, así que había que aprovechar al máximo. Veníamos bastante cansados de un largo primer día de viaje en moto. La curiosidad nos hizo subir por el camino de Almería a Granada, a un puerto de montaña de 2168m con un observatorio en su cima, que aunque nos dejó admirados visualmente, también nos dejó exhaustos físicamente.


Al llegar a Granada fuimos al hostal a descargar la Kawasita. En seguida nos cargamos las pilas y bajamos a la calle. Solo salir del hostal nos sorprendió el mar de gente bien arreglada que iba por la avenida en la misma dirección. La música lo confirmó, se celebraba una procesión cerca. Seguimos a la gente.

Procesión de Semana Santa por Granada

Después de la virgen: la procesión de
Bob Esponja y Dora la Exploradora...

Al cabo de un rato ya teníamos suficiente de trompetas, tambores y multitudes, y ya teníamos ganas de lo mejor que se puede hacer en Granada: Ir de tapas!! De la dificultad de salir de la multitud para aterrizar en el primer bar auténtico, nació nuestro reto: iríamos de bar en bar hasta que nos sirvieran croquetas! (algo que me venía apeteciendo todo el día...) Eso lo mezclaríamos con paseos por la ciudad.

Después de seguir a la virgen (y los globos de Bob Esponja) por las calles estrechas del centro de Granada, el primer bar que probamos fue la Antigualla, en la calle Elvira. Un garito de decoración medieval y muy muy generoso en el tamaño de las tapas. Tanto que al traerla, yo pensé que David había pedido un plato de la carta...

Primera tapa en la Antigualla: Bocadillos de jamón y patatas fritas

Con la barriga ya bien llena, fuimos a explorar un poco más Granada. Nos metimos por avenidas peatonales, escuchando aun los restos de alguna procesión y cruzándonos con los granadinos, que luciendo sus mejores galas, iban a tomar unos vinitos o cañitas para celebrar el festejo.

En la calle de la Carcel Baja al lado de la Catedral de Granada, nos cruzamos con un mercadillo de especies y nos fastidiamos al ver que la Iglesia estaba cerrada (curioso que por culpa de la Semana Santa no pudiéramos entrar en muchos de los templos de culto que nos interesaban...).

Mercadillo de especies junto a la Catedral de Granada


Después de pasear un rato más, llegamos a la plaza del Pulgar, donde unas mesitas que tenían nuestro nombre, nos esperaban para tomar nuestra segunda tapita. La plaza estaba muy escondida y no había casi gente, solo en una mesa había un turista y los demás comensales, un par de parejas, eran autóctonos.

En este bar no fueron tan generosos como en el anterior (al parecer la cocina estaba cerrada), pero se lo curraron para ofrecer a sus clientes un bocado, que quizás no destacaba en cantidad pero sí en calidad (algo por lo que en Barcelona cobrarían cerca de los 4 euros)

Placeta del Pulgar, Granada

Queso curado y salchichón ibérico con unos vinitos















El pequeño bocado nos dejó aun con más hambre :-p. Y con las prisas fuimos a un tercer bar no muy bien escogido. Comparado con todos los demás locales de Granada, aquel nos pareció bastante cutre, el vino de la casa estaba algo rancio y la tapa dejaba mucho que desear, queso con pan seco y patatas de bolsa. No le hicimos ni foto... Suerte que el siguiente paseo nos quitó el mal sabor de boca.

Fuimos a los jardines del Triunfo y luego subimos por las empinadas calles del barrio de Albaicín. Ahí descubrimos lo difícil que sería ir en moto por ahí, aunque la gente lo hacía, y encima con mini Scooters que tendrían la capacidad de freno de un monopatín!!! También descubrimos que Granada es una ciudad bastante estudiantil, con un ambiente reivindicativo y joven y situada en un lugar privilegiado.

Las fuentes de los jardines del Triunfo se veían preciosas
Subiendo a Albaicín
Vistas de Granada desde Albaicín

Al bajar, la suerte nos volvió a sonreír, y acabamos en un bar ecológico muy especial, llamado Al Sur de Granada. Desgraciadamente, a causa del cansancio yo ya tuve que dejar el alcohol y seguir a base de coca-colas (algo bastante desafortunado en un bar biológico-hippie... pero era eso o dormir.. y aun no nos habían servido croquetas!!!). Pero tengo entendido que el vino estaba especialmente bueno. También las olivas y tentempiés que nos sirvieron con la bebida. Tanto que pedimos un bocado más de sus especialidades del lugar. Caro (como todo lo bio, desgraciadamente) pero bohemio, peculiar y riquísimo!!

Bar, Al Sur de Granada

Productos regionales y ecológicos, Al Sur de Granada


El cansancio se iba poco a poco apoderando de nosotros y las croquetas aun no caían... Todavía paseamos un poco por las calles de Granada, que son especialmente bonitas y pintorescas durante la noche. Con mucho ambiente local y no excesivamente turístico, pero a la vez tranquilas al meterse por barrios con menos bares.

Granada de noche

El siguiente bar fue El Pescador, su especialidad era el pescadito frito y otros muchos platos marineros. Nos dieron unos chocos deliciosos acompañados de arroz y aceitunas.

No dábamos crédito a lo bien que se comía, ergo, se vivía ahí. Siempre con un pequeño detallito para acompañar la bebida, y siempre intentando que los clientes recibieran algo mejor. Y nos fuimos pensando que no cuesta nada dar ese valor añadido, y ofrecer esa calidad y cariño que hace que te den ganas de salir cada día y sin cobrar por ello (aunque al final claro que les saldrá rentable..). En Barcelona a veces ni hasta pagando, lo encuentras.

Chocos en el Pescador

Y ya para acabar de enamorarnos, fuimos a Los Manueles. El bar más auténtico de los que pisamos, donde los camareros memorizan los pedidos y los berrean a la cocina que responde el típico lema de "oído cocina!!" El bar, hasta los topes, de abuelos, asiduos, grupos de jóvenes, familias granadinas, etc.  Y delante de nuestras narices, un desfile de tapas típicas y que desprendían un aroma increíble. Era el mejor espectáculo que se podía contemplar desde la barra de un bar.

Decidimos acabar de matar el hambre ahí, y después de tomarnos dos "primeras", nos pedimos un pincho y las merecidas y esperadas croquetas! Perdimos el reto, pero pedir aquellas croquetas mereció la pena porque eran de las mejores que hayamos probado hasta la fecha! También decidimos que el día siguiente iríamos ahí a desayunar ahí, y aunque el bar era la calma después de la tormenta, nos atendieron igual de bien, personalizando nuestro desayuno :-).

Primera tapa en Los Manueles
Pincho con patatas

Las esperadas croquetas!

Llegó la hora de ir al hostal a dormir la mona. Lo que tiene el salir de tapas por Granada es que cada vez tomas una caña o un vino así que acabas algo perjudicado... Teníamos que descansar. El día siguiente queríamos visitar la Alhambra y llegar a Córdoba, así que sería un largo día. Al llegar a la habitación vimos el resultado de nuestra noche de tapas (aunque ahora digamos que estábamos sacando barriga...) que horror!!:



Punto de vista de otro viajero - Postamigo: http://www.3viajesaldia.com/puente-de-noviembre-de-tapas-en-granada

4 comentarios:

  1. Que buenos recuerdos... sin duda la mejor ciudad de Andalucía para tapear, o almenos eso me pareció a mi

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    Respuestas
    1. Sin duda a tu tripa se la ve muy feliz :p xDDD

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  2. Gracias por escribir sobre nosotros!
    Espero que otro día pases con más fuerza y pruebes nuestros vinos!
    Con tu permiso compartiré en twitter tu artículo.
    Un saludo desde el Albayzín!
    El equipo de Al Sur de Granada

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a vosotros Alba, lo pasamos muy bien en el bar. Si vuelvo a Granada (espero que sí) iré directa a por el vino!! ;-) Gracias por compartirlo :-)

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