domingo, 6 de mayo de 2012

¿Merecía la pena visitar el Castillo de San Jorge en Lisboa?

Habíamos hecho 3 viajes en el tranvía 28, subido al barrio alto con el elevador de Santa Justa, bajado otra vez al centro, y después de admirar las vistas en el mirador de la Iglesia de Santa Luzia fuimos yendo poco a poco hacia el Castillo de San Jorge.

mirador de Santa Luzia, Lisboa
Desde el mirador de Santa Luzia


Nos gustan bastante los castillos y este era uno de los puntos de interés de Lisboa. Sin embargo, cuando llegamos ahí, decidimos no entrar. Por dos razones. Una era esta:

Entrada al Castillo de Sao Jorge

Cuanto más nos acercábamos al castillo, más turistas había. Cuando se visita una ciudad como Lisboa, los momentos clichés de guiris son obligados y visitar algún sitio de autocar del imserso es inevitable. Pero después del trote que nos habíamos pegado, no teníamos muchas ganas. Y menos cuando el recibimiento fue un grupo de adolescentes holandeses cantando "ahi si eu te pego"...

La segunda razón fue el precio de la entrada y la cola. Tampoco no eran tanto los 7,50 Euros que cuesta entrar en el castillo, pero estábamos intentando reducir presupuesto (cosa que agradecimos cuando tuvimos que aumentar el presupuesto considerablemente para reemplazar nuestros cascos robados, esa noche).


Alternativas a visitar el Castillo de San Jorge

La mejor alternativa que encontramos fueron, sin duda las callejuelas que lo rodean. De repente nos encontramos en una zona muy auténtica donde, a dos pasos de las colas de guiris rojos con sandalias, paseaban señores mayores con chaleco y sombrero y las vecinas hablaban desde sus ventanas de las plantas bajas.


Fue en uno de estos momentos cuando estábamos atónitos por la autenticidad del lugar que nos encontramos con una cafetería pequeña que no le quitaba méritos a la zona.




Era un pequeño bar muy acogedor donde vendían licores, porto, mermelada y otros producto artesanales.


Tomamos una Empada de Galinha y un bocadillo hecho con mucho amor, mientras escuchábamos Jazz y a las vecinas que todavía estaban comentando los últimos sucesos desde sus ventanas.




No sabemos si hubiera merecido la pena visitar el Castelo de Sao Jorge ese día. Pero sí mereció la pena acercarse, pasar de largo y conocer la zona alrededor, ya que fue el momento más tranquilo del día y el que recuerdo con más cariño.

Os dejo el relato de otro viajero como post amigo: El castillo según Masviajesmasriqueza

¿ Creéis que nos perdimos mucho? Sería una buena excusa para repetir Lisboa.

2 comentarios:

  1. El comentario no es muy acertado porque dentro de la fortaleza hay uno de los mejores bares de lisboa , donde puedes descansar tomando un refresco mientras descansas después de hacer cola para entrar y dependiendo de la hora que vayas, a la hora de la comida es la mejor, no hay nada de cola. Claro que vale mucho la pena visitar uno de les mejores emblemas de la ciudad de Lisboa

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    Respuestas
    1. Hola,

      Bueno, de ahí mi pregunta =) Quería que la gente se animara!

      Pues claro que lo visitaremos en la próxima! =) Teníamos muchas ganas. Pero la gracia de este artículo es demostrar que siempre puede haber un plan B muy bueno :-)

      Gracias por tu comentario!

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